Gracias por estar aquí. Si es la primera vez que me lees, aquí escribo sobre lo que he aprendido para sufrir menos y también sobre cuando sigo sufriendo. Lo que comparto nace de mi interpretación de las enseñanzas de Oneness y de mi propia experiencia.

No sé si las mujeres altas querrán medir menos pero, con mi altura, siempre he anhelado unos centímetros de más; como si estar más “arriba” garantizara un poco más de felicidad.
Mido lo mismo que Salma Hayek y más que Eva Longoria pero ambas parecen más altas que yo.
Al menos eso es lo que dice la mente cuando voy a comprar ropa y me encuentro pasarelas de mujeres que parecen saber qué ponerse porque tienen la altura o el cuerpo “perfecto”.
Y es que una de las obsesiones de la mente es mostrarnos “lo que podríamos ser”: “ella se ve tan segura”; “ella sí sabe que ponerse”, “seguro no duda de sí misma”.
Pero esos son solo pensamientos. Y, aunque nadie lo diga, casi todos nos hemos identificado con algún pensamiento similar.
La misma Salma Hayek, la que se ve más alta que yo, ha dicho en entrevistas que sigue luchando contra las inseguridades de su imagen corporal.
Es inútil evitar esos pensamientos de comparación, porque la mente está obsesionada con mostrarnos eso que no somos.
Quizás no podemos evitar que aparezcan esos pensamientos de comparación. Pero sí podemos empezar a reconocerlos como lo que son: “solo pensamientos”.
Por eso, la próxima vez que la mente te susurre que los demás son “más… (felices, hermosos, perfectos, tranquilos, resueltos, agradecidos, espirituales, intelectuales, etc.) que tú”, recuerda que es la mente tratando de convencerte de que debes ser diferente.
¡Nos vemos el próximo domingo!
— Karen




Mil gracias por escribir sobre este tema... Me llega muchísimo ❤️🩹❤️🩹