Gracias por estar aquí. Si es la primera vez que me lees, aquí escribo sobre lo que he aprendido para sufrir menos y también sobre cuando sigo sufriendo. Estas reflexiones nacen de mi interpretación de las enseñanzas de Oneness y de mi propia experiencia.

Hace unos años fui al museo Hirshhorn en Washington, D.C. Aunque no soy fanática del arte moderno y contemporáneo, me interesaba ver la exposición de Andy Warhol, así que aproveché que había terminado una reunión laboral y me fui al museo.
El museo tenía todo lo que no comprendo del arte, incluyendo performances y una televisión que proyectaba la obra continua Left Side Right Side de Joan Jonas.
Intentando aprender un poco sobre el tema, visité cada sala simulando que entendía lo que estaba viendo pero para ser honesta, mi gusto por el arte moderno se limita a unos cuantos pintores y del arte contemporáneo solo sé nombrar a Banksy.
Sin embargo, ya que estaba ahí, tenía que simular cultura. Así que, atentamente, empecé a caminar por los pasillos del museo.
Caminaba, veía una obra y luego regresaba al mismo lugar.
Empecé a dudar de mí misma porque parecía que ya había visitado la sala donde volvía a entrar.
Pero como era algo desconocido para mí (y algo que no entendía) pensé que era normal.
Así que seguí caminando.
Ya me estaba cansando porque después de ver varias exposiciones, regresaba a un performance en donde estaba una televisión en blanco y negro con una señora que se dibujaba líneas en el rostro.
Confundida, me quedé viendo la pantalla, tratando de recordar si ya la había visto.
Mi memoria decía que sí.
Pero, otra vez, como eso era algo nuevo para mí, desconfiaba de mi respuesta.
Así estuve un rato más, hasta que una guardia que estaba cerca se empezó a reír y me dijo:
“Ma’am, you’re walking in circles.” - “Señora, está caminando en círculos.”
Y es que el museo… tiene forma circular.
¿A qué voy con esto? A que en la vida nos puede pasar lo mismo.
Por ejemplo, hace poco, me puse a revisar un archivo que había olvidado y que había escrito hacía dos años. En el documento, describía un proyecto al que le había dado muchas vueltas y que decía, casi exactamente, lo que terminé haciendo.
Cuando escribí lo que había estructurado, no me sentía del todo segura porque estaba entrando a un mundo desconocido, que no entendía del todo. Dudaba de mí misma; así que, como en el museo, terminé caminando en círculos. En lugar de ejecutar inmediatamente lo que había planificado, fui y regresé varias veces sobre una misma acción.
Pero está bien hacerlo así. No sé si podría haberlo hecho de otra manera.
Si en el museo no hubiera caminado en círculos, no tendría esta historia que ha divertido a familiares y amigos y, probablemente, no sabría quién es Joan Jonas, la señora que vi varias veces en la televisión. Además, tampoco se habría reído la guardia, a quien creo que le hice el día, porque no sonrió: se carcajeó.
Así que está bien caminar en círculos. Solo sepamos que, cuando lo hacemos, es porque estamos desconfiando de nosotros mismos. Porque hemos perdido la brújula de la intuición y nos hemos puesto a dudar ante algo desconocido.
¡Nos vemos el próximo domingo!
—Karen

Sufrir Menos en diciembre
A partir del 1 de noviembre, y una vez por semana durante 4 semanas, los suscriptores recibirán una reflexión, una práctica y un recurso junto con la publicación del domingo, para prepararnos juntos para sufrir menos en diciembre.
No necesitas hacer ninguna inscripción especial; solo asegúrate de estar suscrito para acompañarme.
A continuación puedes leer la introducción al proyecto y conocer cómo funcionará.
Sufrir Menos en diciembre
Para muchos, diciembre está lleno de connotaciones, expectativas y compromisos.
Suscríbete gratis para poder participar:





