Gracias por estar aquí. Si es la primera vez que me lees, aquí escribo sobre lo que he aprendido para sufrir menos y también sobre cuando sigo sufriendo. Hoy te comparto lo que he aprendido sobre los pensamientos.
Lo que comparto nace de mi interpretación de las enseñanzas de Oneness y de mi propia experiencia.
Nadie cuestiona que el corazón late por sí solo. Yo no me levanto por la mañana y “enciendo” el corazón para que empiece a latir, ni mientras duermo le ordeno al pulmón que procese el oxígeno. Todas esas son actividades automáticas, pero cuando partimos de la idea de que no elegimos qué pensar, hay resistencia.
Nuestras vidas serían más miserables si, además de intentar controlar todo, intentáramos controlar las funciones básicas del cuerpo.
A ver, corazón, hoy late pum pum, más lento, más despacio.
Sistema circulatorio, hoy quiero que…
¿No, verdad?
Pero con la mente no tenemos esa misma perspectiva y, en realidad, intentar controlar lo que pensamos es lo que nos desgasta.
Yo no elijo levantarme y empezar a preocuparme porque tengo que entregar un documento. Amanece y aparecen los pensamientos:
“No he terminado”; “¡Qué voy hacer!”
“Siempre es lo mismo”; “Otra vez me atrasé”
Esos son pensamientos que simplemente aparecen y generan ansiedad y estrés.
Yo no los elegí, sino que llegan sin invitación.
El problema es que yo no quiero esos pensamientos. Entonces, los resisto y por lo tanto, sufro.
Sin embargo, controlar los pensamientos que aparecen es totalmente inútil porque la función básica de la mente es generar pensamientos… todo el tiempo.
Lo que sí puedo hacer es relacionarme de manera distinta con los pensamientos, aprendiendo a tomar distancia.
Aparece el pensamiento:
“Todos tienen la vida resuelta, menos yo”.
Y, en lugar de irme como embrujada con esa idea, simplemente tomo distancia y la dejo pasar.
Entonces reflexiono: “Ah, es la mente generando pensamientos, porque eso es lo que hace”.
Así aprendemos a ejercitar el músculo de la observación y, de esa manera, sufrimos menos.
¿Qué pensamiento podrías observar hoy sin intentar cambiarlo?
¡Nos vemos pronto!
Karen




