
Gracias por estar aquí. Si es la primera vez que me lees, aquí escribo sobre lo que he aprendido para sufrir menos y también sobre cuando sigo sufriendo. Hoy te cuento cómo sufro cuando busco reafirmar información que ya tengo y la diferencia entre información y reafirmación.
Lo que comparto nace de mi interpretación de las enseñanzas de Oneness y de mi propia experiencia.
Como buena investigadora, me gusta curiosear, informarme y validar lo que encuentro, pero a veces esa búsqueda termina alimentando el ciclo de la mente ansiosa que cuenta historias.
El reto es que buscar información sí es útil. El problema aparece cuando la mente protectora o emocional busca reafirmación para sentirse segura, porque entonces la búsqueda se vuelve interminable y, en lugar de calmar la ansiedad, termina alimentándola.
La mente emocional genera pensamientos que nos llevan a buscar reafirmación con nosotros mismos:
¿Habré hecho bien?
¿Cerré la puerta del carro?
¿Me veo bien así?
También cuestiona si hicimos algo mal en relación con otras personas:
¿Estará enojado conmigo?
¿Habré dicho algo que le molestó?
¿Habrá interpretado mal lo que dije?
Y nos invita a seguir corroborando información:
Quizás hay algo más que todavía no sé.
¿Y si encuentro información valiosa?
Tal vez debería revisar una fuente más.
Con la búsqueda de información buscamos una respuesta a algo que todavía no sabemos. Con la reafirmación, en cambio, ya tenemos una respuesta, pero volvemos a preguntar porque necesitamos sentir un poco más de tranquilidad.
Me ha pasado varias veces con ChatGPT: pregunto algo, me responde, pero vuelvo a preguntar casi lo mismo para sentir un poco más de paz, aunque en el fondo ya sé cuál es la respuesta.
Entonces se crea el círculo: pensamiento (por ejemplo, “tengo que buscar más información”), ansiedad, búsqueda de reafirmación, alivio momentáneo, vuelve la duda y necesitamos reafirmación otra vez.
El problema es que quedarnos atrapados en ese ciclo significa permanecer en un estado de sufrimiento, en este caso, de ansiedad; lo cual imposibilita tener la claridad necesaria para tomar mejores decisiones. Por eso, ante este tipo de ansiedad, puede ser más útil sentarnos con ella, sentirla, abrazarla y dejar que pase, en lugar de seguir buscando una reafirmación que nos dará alivio solo por un momento.
Otra consecuencia de quedarnos atrapados en el ciclo de la reafirmación es que poco a poco nos alejamos de nuestra intuición. La intuición no nace del análisis mental ni necesita validación externa; surge desde adentro, de una conexión más profunda con nosotros mismos y con el corazón.
¿Es información o reafirmación?
Algo que me ha servido es preguntarme si estoy buscando información o reafirmación.
¿Necesito esta respuesta para tomar una decisión o para sentirme más tranquila?
¿Estoy investigando porque me falta un dato importante o porque apareció otra vez la duda?
También es muy importante leer nuestro estado interno. En realidad, solo hay dos estados: sufrimiento y no sufrimiento. Si estoy ansiosa y por eso siento que necesito más información, que en realidad es reafirmación; estoy en un estado de sufrimiento.
En el estado de no sufrimiento estoy en paz, en calma y en el momento presente.
En el estado de sufrimiento me dejo llevar por la mente ansiosa, que me lanza pensamientos para que siga buscando. En un estado de no sufrimiento, o de calma, YO SOY QUIEN HACE LAS PREGUNTAS.
Así que la próxima vez que entres en un ciclo de buscar, encontrar, buscar, encontrar… intenta respirar profundo, siente la ansiedad, déjala pasar y date cuenta de que la invitación a seguir reafirmando algo que, en el fondo, ya sabes, es solo un pensamiento.
¡Nos vemos pronto!
Karen





Me encanta tu conclusión: "soy yo quien hace las preguntas".
Parece simple.
A veces siento que el buscar más información solo me confunde más y me cuestiono más. Y en algunos casos, vuelvo al punto de origen. A veces es mejor no buscar tanta información y que la vida te sorprenda con algunas cosas.